domingo, 21 de noviembre de 2010

LOS UMBRALES ECONÒMICOS

LOS UMBRALES ECONÓMICOS Y SU USO EN PROGRAMAS DE MANEJO INTEGRADO.
El Manejo Integrado de Plagas (MIP), como filosofía, propone dar un mayor uso a los principios ecológicos cuando se tomen decisiones para proteger aconòmicamente a los cultivos de las plagas de agroecosistema (sistema de producción). Los componentes básicos del agrosistema para el MIP  son el cultivo, las plagas y sus enemigos naturales, el clima, el suelo y fundamentalmente, el hombre como responsable de la toma de decisiones. Asì,  en la estrategia de cualquier programa para el MIP insectiles y ácaros se deberá dar énfasis.
1)    A la predicción y/o de los problemas.
2)    A un mayor uso de los enemigos naturales de las plagas.
3)    A la utilizaciòn de la capacidad de la planta para tolerar o compansar daños por plagas.
4)    Al uso de las prácticas culturales del sistema de producción como tácticas de protección al cultivo de las plagas.
5)    A utilizar los insecticidas y acaricidas solamente cuando los datos de campo indiquen que la(s) infestación(es) de plaga(s) es(son) mayor(es) al umbral económicos correspondiente, y a los factores  de mortalidad natural no sean capaces de evitar que la(s) plaga(s) alcance(n) el nivel de daño económico
Los conocimientos básicos que se requiere para desarrollar la estrategia de MIP insectiles y ácaros en un agroecosistema especifico se relacionan con:
1)    La comprensiòn  y predicción de la dinámica de la(s) población(es) de plaga(s).
2)    La respuesta fenológica de la planta y del cultivo a diferentes niveles de infestación y/o daño de plagas.
3)    Umbrales económicos y evaluaciòn de pérdidas.
4)    La integraciòn de las tácticas de protección al cultivo con otras prácticas de producción del agroecosistema.
5)     Un entendimiento de los aspectos psicológicos que determinan la toma de decisiones de productores y sus técnicos respecto al manejo de plagas.
La integraciòn de los conocimientos anteriores debe resultar en los “criterios de decisiòn” para el MIP donde se contemplen aspectos practicos sobre:
a)     Monitoreo y/o muestreo de plagas en el estado biológico susceptible a la medida de control.
b)    Monitoreo del clima y
c)     El desarrollo fenológico del cultivo.
El UMBRAL ECONÓMICO (EU) o umbral de tratamiento “ es el nivel de infestación al que se deben utilizar medidas artificiales de protección al cultivo (v. gr. Insecticidas) para evitar que la(s) plaga(s) alcance(n) el nivel de daño económico (NDE). EL EU  es un número que debe utilizarse para tomar decisiones prácticas de manejo de plagas por personas menos que perfectas. Es un criterio de decisión que se caracteriza porque: 1) debe  expresarse, preferentemente, en términos del estado biológico de la plaga susceptible a la medida de control  por utilizarse; 2)  debe ser lo “suficientemente menor” al NDE  para permitir la implementación oportuna de las medidas de control; 3) al depender directamente del NDE , varía con los cambios que sufran los cuatro componentes del NDE , componentes que serán analizados posteriormente. Por tanto, para establecer un UE de plaga(s) es indispensable tener una clara comprensión del concepto NDE  y del alance matemático de sus componentes bio-ecológicos y económicos.
El NIVEL DE DAÑO ENCONÓMICO (NDE) “es la infestación de plaga(s) capaz de causar pérdidas a la cosecha equivalente al costo de las medidas artificiales de control”. De acuerdo con Norton 81976), el NDE  puede obtenerse con la fórmula:
Donde
CC es el costo unitario de control de plagas ($/ha)
VP  es el valor unitario de la producción ($/kg)
CD es el “coeficiente de daño” que representa la pérdida en el rendimiento por hectárea por cada individuo de la infestación de la plaga (  un gusano /m).
EC es la eficiencia de la medida de control (v. gr. 0.85 significa que la infestación de plagas se reducirá en 85% si se utiliza la medida de control).
El NDE  se expresará en gusanos/m.
La fórmula indica que al aumentar CC aumenta NDE y, consecuentemente, se requerirá una mayor infestación de plagas para justificar económicamente el uso de plaguicidas. Lo contrario sucederá con incrementos en VP, CD O EC.
Los factores que recontamiento causan variación en cada uno de los cuatro componentes del NDE serán señalados a continuación:
Costo unitario del control de plagas (CC). Como se refiere al costo de cada aplicación de plaguicidas por hectárea, varía con el  valor de los productos químicos, la dosis, el equipo de aplicación y los aplicadores. Asimismo, conforme a los principios filosóficos del MIP, también deben ser incluidos en este componente los costos sociales y ecológicos  que involucran los riesgos a la salud humana y animales de sangre caliente, así como el costo que involucre el incremento de las infestaciones de plagas primarias y secundarias como consecuencia del deterioro de los enemigos naturales y/o del incremento de la velocidad con que las plagas adquieren resistencia a los plaguicidas.
Valor unitario de la producción (VP). El valor de la producción generalmente  está sujeto a las fluctuaciones del mercado, salvo en el caso de existir precios de garantía.
Coeficiente de daño (CD). Es el componente más fundamental del NDE  y el más difícil de establecer realísticamente. Se refiere a la pérdida en la cantidad y calidad del rendimiento que un individuo-plaga puede causar a través del daño que realice a la planta. Para expresarlo en términos numéricos sugiere utilizar 2el coeficiente de regresión simple” que se obtenga al relacionar estadísticamente el rendimiento con el daño de plagas, al rendimiento con la infestación de plagas, o al daño de plagas con la infestación de plagas.
Los factores que seguramente provocan mayor variabilidad en las respuestas de la planta a la infestación de la plaga en un momento dado son el estado de desarrollo del cultivo, las prácticas de manejo el cultivo, la fecha de siembra, el tipo de suelo, la presencia de otras plagas, etc. Por tanto, tal coeficiente de regresión deberá calcularse para diferentes etapas de desarrollo del cultivo con datos provenientes de diferentes condiciones agroambientales.
Eficiencia de la medida de control (EC). Para el caso específico del uso de insecticidas y acaricidas este componente del NDE se refiere a la eficiencia de cada aplicación; es decir, debe expresar el porcentaje con que cada aplicación reduce la infestación y/o daño de la plaga por el tiempo deseado. Los factores que influyen la variabilidad de la EC frecuentemente están asociados con el producto (el plaguicida de que se trate, la dosis, su efecto residual y la calidad), la aplicación (el método, equipo, la oportunidad y el cubrimiento de la planta), la plaga (el lugar que habita en el agroecosistema al momento y después de la aplicación y su grado de resistencia al plaguicida), el estado de desarrollo de la planta y las condiciones ambientales. Es decir, la eficiencia de cada aplicación mucho dependerá, además de las  características específicas del producto y de la plaga, de la destreza que tengamos para poner en contacto al producto químico con la mayor parte de los individuos plaga en el agroecosistema. Simultáneamente a la obtención de datos experimentales para calcular el coeficiente de daño (CD) es conveniente obtener los correspondientes a la eficiencia del plaguicida (EC) para diferentes etapas de desarrollo del cultivo en diversos agroecosistemas.
El nivel de daño económico debe expresarse en términos del estado biológico de la plaga que cause daños económicos al cultivo. Tal estado biológico puede o no ser factible de ser afectado por la medida de control (v. gr. El insecticida a utilizarse). En cambio el umbral económico debe expresarse en términos del estado biológico de la plaga susceptible a la medida de control. Por tanto, para establecer el umbral económico en base al nivel de daño económico es necesario encontrar relación entre el estado biológico de la plaga que causa daños a la planta con el estado biológico susceptible a la medida de control por utilizarse.

PRINCIPIOS BÁSICOS PARA LA IMPLEMENTACIÓN DE UN PROGRAMA DE MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS.
La implementación de un programa MIP consiste en poner en acción todos los elementos componentes del sistema. Lo anterior, requiere de un elaborado plan de actividades a seguir, preparado por los especialistas tanto del área entomología como del cultivo para obtener los diversos tipos de información requeridos para entender y operar el sistema. La implementación de un programa MIP requiere del concurso de un grupo interdisciplinario, si es que se quiere tener éxito en su establecimiento.
Un factor importante el en MIP es el elemento humano del sistema quien toma y ejecuta las decisiones correspondientes, por consiguiente el MIP requiere atención profesional. Sobre esto, todo aquel personal que toma y ejecuta decisiones en base a las normas de MIP debe tener conocimientos biológicos y ecológicos sólidos que permitan evaluar la eficacia de las tácticas y los efectos directos o indirectos de éstas dentro y fuera del área de acción.
Flint and Van Den Bosch (1981) sugiere que para establecer un MIP se requiere de:
1.     Conocimiento de la biología del cultivo o recurso, y de cómo el ecosistema circundante lo influencia.
2.     Identificación de las plagas “claves”, conocer su biología, identificar el daño que causan e iniciar estudios acerca de su status económico.
3.     Considerar e identificar tan rápido como sea posible los factores ambientales claves que inciden (favorables o adversamente  sobre la plaga y especies potenciales en el ecosistema.
4.     Considerar conceptos, métodos y materiales que individualmente o en combinación ayuden a suprimir o frenar la plaga o plagas potenciales.
5.     Estructurar  un programa de tal forma que tenga flexibilidad requerida para ajustarse a cambios imprevistos, en otras palabras, evitar programas rígidos que no pueden ser modificados para ajustarse a variaciones de un campo a otro, de un área a otra o de un año a otro.
6.     Anticipar los acontecimientos imprevistos; contemplar la posibilidad de fracasos y moverse con cautela.
7.     Buscar los puntos débiles del ciclo de vida de la plaga clave y deliberadamente dirigir las prácticas de control lo más cercano posible a estos puntos.
8.     Cuando sea posible, contemplar y desarrollar los métodos que preserven, complementen y aumenten los factores de mortalidad tanto bióticos como abióticos que caracterizan el ecosistema.
9.     En lo posible, intentar diversificar el ecosistema.
10.                       Asegurarse e insistir en que la supervisión técnica del programa estè disponible.
Algunos hecho que caracterizan a los programas de MIP cuando éstos se hallan definidos y operados a nivel regional son:
·        Énfasis en los principios ecológicos de la dinámica del cultivo, de la plaga y del agroecosistema.
·        El reconocimiento de variables relevantes del medio.
·        La meta es el logro de la optimización a través de la integración de entradas.
·        El objetivo es el de predecir el comportamiento del sistema.
·        La integración como medio de solución de problemas en grupos multidisciplinarios e interdisciplinarios.
·        La implementación dinámica se realiza a nivel local.
·        El monitoreo de la dinámica de crecimiento de los cultivos de las poblaciones de las plagas y de las variables ambientales.
·        Proveer de datos e informática para el proceso de toma de decisiones.
·        Favorece las actividades simultáneas de investigación  y de extensión.







miércoles, 17 de noviembre de 2010

INSECTOS SOCIALES

Los tipos de vida social se pueden agrupar en diferentes categorías, incluyendo, además de eusocial las siguientes: presocial, subsocial, semisocial, parasocial y quasisocial. Todos estos distintos niveles se dan en ciertos insectos, especialmente en los del orden Himenòptera .

Entre los insectos sociales están las termitas (orden isòptera), todas las hormigas, muchas especies de abejas y de avispas (orden Hymenòptera). También ocurre en algunos miembros de thysanòptera y en algunos pulgones .

Insectos solitarios

Se toma como punto de partida en esta evolución la vida de los insectos que no tienen comportamiento social. Los padres tienen una vida corta que termina, generalmente, con el apareamiento y la puesta de los huevos. Debido a esto no llegan a conocer a sus descendientes aunque, a veces, puedan depositar sus huevos en las proximidades del alimento o les dejen provisiones para su desarrollo. Los descendientes nacidos no mantienen entre ellos relaciones, pues muy tempranamente se dispersan y emprenden vida solitaria.

Insectos presociales

Presentan cualquier grado de comportamiento social más allá del sexual, pero que no llega a la verdadera sociabilidad (eusocialidad) (Wilson, 1965). Dentro de esta amplia categoría pueden reconocerse una serie de estadios sociales inferiores:
Insectos subsociales: es el tipo más extendido que practican trece órdenes de insectos. Los adultos cuidan de sus larvas durante algún periodo de tiempo.
Insectos parasociales: término introducido en 1969 por Michener para denominar a los estados presociales en los que los miembros de la misma generación interactúan entre sí y matiza con las categorías:
Insectos comunales: los miembros de la misma generación usan el mismo nido, sin cooperación en el cuidado de la cría.
Insectos cuasisociales: los miembros de la misma generación usan el mismo nido y la prole es atendida de forma cooperativa, pero cada hembra aún pone huevos en algún momento de su vida.
Insectos semisociales: el nido comunal contiene miembros de la misma generación, colaborando en el cuidado de la cría, pero existe división de tareas reproductoras con algunas hembras (reinas) poniendo huevos mientras que sus hermanas actúan de obreras y raramente ponen huevos. Difiere de la eusocialidad en que las obreras son hermanas de las reinas y no hijas. Algunas abejas y avispas.

Insectos eusociales

Cooperan en el cuidado de la cría y generalmente tienen castas estériles. Existe solapamiento de generaciones con longevidad elevada de la casta reproductora. Generalmente las hembras obreras estériles son hijas, no hermanas de la reina. Comprende a todas las hormigas y termitas así como algunos grupos de abejas (por ejemplo en la familia Apidae, tales como abejas melìferas, abejorros y abejas sin aguijòn) y de avispas sociales Vespidae.



TERMITAS

Una colonia de termitas está constituida por varias categorías de individuos, llamados castas. La organización en castas permite la colonia desarrollarse. Las castas de una colonia de termitas subterráneas son los reproductores (la reina y el rey), los soldados, las obreras y neoténicos (reproductores suplementarios).
Cada casta asegura una función que le es propia en el interior de la colonia, y que sirve para el buen desarrollo de todos los miembros de la colonia. En dicha colonia el rey y la reina son los reproductores de la colonia, los soldados la defienden. Las obreras por su parte, aseguran la mayoría de los trabajos domésticos, entre ellos la búsqueda y el suministro de comida.
Además de la casta a la que pertenecerá cada individuo, las hormonas y feromonas que las termitas producen les permiten comunicarse, reconocerse entre individuos de una misma colonia, y también como señales de advertencia ante algún tipo de invasor, todo lo cual les permite organizar y mantener su sociedad.
La vida de la colonia de termitas se debe a la posibilidad de regeneración de todas sus partes. Sólo puede ser destruida por una catástrofe o desintegrarse por falta de alimentos.


TERMITAS

LAS HORMIGAS

Hormiga, nombre común de los miembros de una familia de insectos sociales. Todas las hormigas son sociales, lo que significa que viven en colonias organizadas. Hay que distinguir entre las verdaderas hormigas y las llamadas hormigas blancas, o termitas, que constituyen un orden distinto. En el mundo existen aproximadamente 12 mil especies distintas de hormigas, muy diferentes entre sí, en aspecto y costumbres. Se encuentran en casi todas las regiones del planeta y miden entre un par de milímetros y algunos centímetros.
Si bien la mayoría carece de alas, hay algunos ejemplares que poseen dos pares que les permite desplazarse más rápido que con solo sus seis patas típicas. En un hormiguero podemos encontrar fácilmente tres tipos o castas de ellas, similar a la organización de las abejas: reinas, obreras y machos. La reina se distingue del resto por ser la más grande de la colonia y solo se dedica a poner huevos; nace con cuatro alas, pero las pierde después del vuelo nupcial.
Las obreras, que son muy numerosas, jamás tienen alas. Su función es cumplir con todas las tareas del nido y carecen de la condición de poner huevos. Al igual que el zángano, las hormigas macho -que siempre tienen alas- integran la colonia durante determinadas épocas del año. Su función es fecundar a la reina y luego morir.


HORMIGAS




martes, 16 de noviembre de 2010

PARÀSITO, PARASITOIDE E HIPERPARÀSITO

Parásito: Cualquier organismo que vive sobre o dentro de otro organismo vivo, del que obtiene parte o todos sus nutrientes, sin dar ninguna compensación a cambio al hospedador. En muchos casos, los parásitos dañan o causan enfermedades al organismo hospedante.


Parasitoide: organismo similar a un parásito, dentro de los insectos, que presenta una condición intermedia entre los conceptos ideales de depredación y parasitismo.

Características generales de un parasitoide:
Los insectos parasitoides, se distinguen de los insectos parásitos por:
1.- están restringidos a los órdenes: Himenòptera y Díptera.
2.- los huéspedes son otros insectos, rara vez otros artrópodos.
3.- la relación de parasitismo se da sólo en larvas (algunos adultos se pueden alimentar del huésped).
4.- son de menor tamaño que el huésped, durante el desarrollo. Los adultos son de magnitud similar.
5.- normalmente atacan un sólo estado del huésped.
6.- las larvas del parasitoide matan al huésped sólo al completar su desarrollo.



Relación  huésped-parasitoide

 A) Localizaciòn en el huésped.
           1.- endoparásito (interno): el crecimiento sucede dentro del huésped.
           2.- Ectoparásito (externo): el crecimiento se produce sobre el huésped; aunque se presenten otros tipos de protección (minadores, capullos, bajo cochinillas).

B) Número de parasitoides/huésped.
          1.- Parásito solitario: un parasitoide/huésped.
          2.- Parásito gregario: varios parasitoides/huésped.

C) Por el estado del huésped.
          1.- Parásito de huevos.
          2.- Parásito de larva/ninfa.
          3.- Parásito de pupa.
          4.- Parásito de adulto.
         5.- Combinaciòn de los estados anteriores. Huevo-larva, larva-pupa o huevo-larva-pupa,etc.

D) Por su efecto en el desarrollo del huésped.
          1.- Idiobionte:el desarrollo del huèsped se detiene o se reduce desde la parasitaciòn. Ej. Trichogramma.
          2.- Koinobionte.el desarrollo del huésped continúa, a la misma  o casi, velocidad; desde parasitaciòn a muerte del huésped. Ej. Chelonus.

E) Por la especie del huésped.
           1.- El desarrollo de individuos, machos y hembras, tiene lugar en la misma especie del huésped. Monòfagos o específicos, olìfagos y polífagos.
           2.- El desarrollo de individuos, segùn sexo, se produce en distinto huèsped (Heteronomìa). Ej. Algunas especies de Aphelinidae en las que: hijas se desarrollan como parasitoides primarios de Homòptera. Hijos se desarrollan como parasitoides primarios de huevos de Lepìdòptera.

F) Por el parasitoide.
           1.- La misma especie. Competencia intra-específica. Superparasitismo.
           2.- Diferentes especies. Competencia inter-específica:Cleptoparasitismo. Indiferencia: Multiparasitismo. Parasitismo: Hiperparasitismo.


Hiperparàsito: Oviposiciòn del huevo, en o sobre un parasitoide (parásito primario) que está desarrollándose, a su vez, en o sobre, un huésped de vida libre.

Tipos:
Directo. El hiperparàsito oviposita en el huésped conteniendo el parásito primario.
Indirecto. El hiperparàsito oviposita antes de que el huésped contenga al parásito primario.
Obligado. El hiperparàsito sólo se desarrolla como parásito secundario.
Facultativo. El hiperparàsito puede desarrollarse también como parásito primario.

Niveles:
Parasitismo primario (parasitoide)
Parasitismo secundario (hiperparàsito)
Parasitismo terciario (parasitismo terciario): se presenta cuando un hiperparasitoide ataca  a otro.


MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS FORESTALES

Manejo Integrado de la Avispa Barrenadora de los pinos
Sirex noctilio.
Villacide JM y JC Corley.


La avispa barrenadora de los pinos Sirex noctilio, es una de las principales plagas del cultivo de Pinus spp. a nivel mundial, y una potencial amenaza para los bosques nativos de América del norte donde recientemente ha ingresado. S. noctilio, como otros insectos forestales, posee una particular dinámica de estallidos poblacionales ciertamente impredecibles en donde el impacto sobre el recurso forestal es muy importante. En función de esta dinámica, el objetivo de las acciones de manejo es reducir la probabilidad de ocurrencia y/o la intensidad de los estallidos poblacionales.
La estrategia de lucha contra Sirex noctilio se basa en el modelo conceptual del MIP. Y persigue una disminución de la frecuencia (o probabilidad) y/o intensidad de estallidos poblacionales de la plaga. Bajo este esquema se integran actividades de  manejo silvícola y sanitario de las plantaciones (podas,  raleos silvícolas y raleo sanitario); manejo biológico mediante enemigos naturales (avispas  parasitoides y un nematodo) y control químico (insecticidas).



Principales especies de insectos forestales en plantaciones de Pino de la Patagonia.
Cecilia A. Gomez

La sanidad forestal es un factor clave que incide en la obtención de madera de calidad y volumen maderable. Una forma de conservarla, es prevenir la aparición de plagas mediante la vigilancia y alerta permanente. La detección oportuna y el diagnóstico adecuado aumentan la posibilidad de erradicar y/o manejar la especie problema y evitar su dispersión hacia otros sitios. Los insectos constituyen uno de los principales factores que alteran el estado sanitario de los bosques ocasionando daños de distinta importancia. En las plantaciones de pino de la Patagonia hay distintas especies que afectan negativamente a este recurso. Sirex noctilio es el principal problema sanitario, sin embargo otras especies como Pissodes castaneus empiezan a adquirir mayor importancia. Encontramos organismos barrenadores de la madera en pie y apeada, del cambium y floema, de la corteza, de yemas y brotes, defoliadores y succionadores, tanto nativos como exóticos.




Bases genéticas de la resistencia de los árboles a las plagas
Mario Pastorino

Los árboles poseen una diversidad de mecanismos de resistencia contra las plagas que los afectan. Muchos de los caracteres involucrados en esos mecanismos están en gran parte regulados genéticamente. Esto permite predecir su herencia y consecuentemente utilizarlos en programas de manejo de plagas. Según el tipo y el grado de control genético de la resistencia pueden implementarse diversas estrategias. Las más simples se refieren a la selección de la especie o las procedencias menos susceptibles. Las más costosas van desde la selección recurrente de genotipos resistentes hasta la ingeniería genética para introducir en el genoma de los árboles de interés genes de otras especies que otorgan la resistencia deseada. El manejo de plagas por resistencia genética no es un camino viable para todas las especies, pero siempre debe ser una alternativa a considerar en un programa de manejo integrado de plagas.




Megaplatypus mutatus:
Bases para su manejo integrado
Rosana A. Giménez

Megaplatypus mutatus, mas conocido como “Platypus”, es un taladro de la madera que ataca numerosas especies de árboles nativos y exóticos. Sin embargo, en nuestro país solo se considera una plaga clave de los álamos, dado que es capaz de producir daños crónicos y hasta la muerte por quebradura de los troncos cuando hay fuertes vientos. No obstante, su ataque a árboles frutales no deja de ser preocupante. También se debe considerar alarmante que en los últimos años esta plaga de origen sudamericano ha llegado a Europa, dañando álamos y frutales, lo que motivó que se realizaran evaluaciones de riesgo. El conocimiento necesario para realizar su manejo en forma eficiente desde el punto de vista económico, aún no está completo, sin embargo se pueden recomendar algunas prácticas que permiten reducir sus niveles poblacionales y monitorear su abundancia.



Riesgo potencial de la hormiga cortadora de hojas Acromyrmex lobicornis para las plantaciones forestales de la Patagonia
Silvia Paola Perez

La hormiga cortadora de hojas Acromyrmex lobicornis es una de las principales plagas de las plantaciones forestales de Sudamérica. En el noroeste de la Patagonia, donde existe un gran potencial para la actividad forestal, la presencia de esta hormiga es alarmante dada su gran capacidad forrajera, la elevada densidad de hormigueros existente en las áreas forestadas o con posibilidades de convertirse en plantaciones forestales, su gran capacidad de desplazamiento y las preferencias por los pinos ponderosa y murrayana, especies ampliamente utilizadas en las plantaciones de la región. El impacto de esta hormiga puede ser prevenido o disminuido mediante una vigilancia permanente de las plantaciones, la aplicación de técnicas de manejo y/o control adecuadas.
Numerosos métodos de control han sido utilizados, de forma aislada, para el combate de la hormiga Acromyrmex lobicornis. Sin embargo, la manera màs efectiva de luchar contra esta hormiga es aplicando diferentes técnicas de control de manera integrada.
Manejo silvícola. Selecciòn de  las especies forestales que muestren alto grado de resistencia al ataque por esta hormiga.
Control mecànico. Una manera de eliminar a los hormigueros, consiste en la remoción mecánica del material de los nidos, seguido de la eliminación de la reina.
Control quìmico. Este método de control, basado en la utilización de productos químicos para la eliminación de las colonias de hormigas.los productos químicos utilizados para el control de estas hormigas son: 
Polvos: Generalmente son insecticidas de contacto, que deben ser insuflados en el hormiguero. Pueden llegar a poca profundidad y en general tienen un nivel de contaminación elevado. Uno de estos productos es el  Deltametrina.
Lìquidos y gases. Generalmente  son insecticidas de contacto, que son aplicados con equipos especiales para hacer llegar al producto a profundidades medias. Su nivel de contaminación es elevado. Algunos de estos productos son el fipronil y el clorpirifos.
Cebos granulados. Para su aplicación se requiere de un equipamiento mínimo y de normas sencillas de aplicación. El cebo a base de  sulfuramida es uno de los màs utilizados y eficientes  en el control de     Acromyrmex lobicornis, siendo necesario aplicar una dosis de 10 g/m2 de nido.
Control biològico. Consiste en la utilización de los enemigos naturales de las hormigas, que pueden afectarlas a ellas diretamente o al hongo que cultivan en su hormiguero.

 Estrés en árboles y su efecto sobre la susceptibilidad a invasión por insectos

Santiago Varela y Mariana Weigandt

El incremento a nivel global de eventos climáticos extremos (sequías, heladas, etc.) han generado en muchas regiones boscosas, transformaciones rápidas y directas. Sea por efecto sobre el funcionamiento de los mismos o a través del incremento de la susceptibilidad ante agentes bióticos nocivos, los fenómenos de mortalidad de una cierta cantidad de individuos de la población de árboles ("mortalidad regresiva") han cobrado relevancia. Por otro lado, en algunos casos, estos eventos podrían actuar positivamente sobre la dinámica de algunas poblaciones de cierto tipo de seres vivos (bióticos) nocivos, favoreciendo un aumento de sus poblaciones y una mayor distribución. Ante este escenario, las pautas de manejo silvicultural de un determinado tipo de forestación podría contribuir con el mantenimiento de su sanidad. Muchas técnicas usadas son las de raleo y podas destinadas a privilegiar la cosecha de madera libre de nudos, la que luego se destina a la fabricación de productos de alto valor agregado.



El gorgojo de la corteza del pino, Pissodes castaneus
Cecilia A. Gómez y Marcela Hartel


Pissodes castaneus es un gorgojo barrenador del floema capaz de ocasionar la muerte de las plantas jóvenes y plantines en vivero, especialmente del género Pinus. Es una especie originaria de Europa, pero está presente en la región patagónica desde hace ya varios años. El reporte formal de su detección data de 2005. El ataque generalmente  se asocia con sitios pobres (suelos marginales y poco profundos), manejo inadecuado de las plantaciones, plantines de mala calidad, etc. Esta situación se agrava con períodos de stress hídrico y de debilitamiento de la masa forestal. Los estallidos poblacionales de P. castaneus están habitualmente asociados con el decaimiento de las plantas en combinación con otros insectos o patógenos. En la Patagonia, este gorgojo se distribuye en las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut afectando las principales especies de pino utilizadas con fines forestales. La mayoría de las plantaciones afectadas presentan alguna condición de sitio desfavorable. La importancia de sus daños, el aumento de su área de distribución y el incremento en los niveles de ataque han generado la preocupación de productores e instituciones del sector, al tiempo que han concitado el interés por su estudio para mejorar y acrecentar su conocimiento en la región.




Bio-ecología y perspectivas para el manejo de la avispa sierra del sauce, Nematus oligospilus
Mariela Alderete, Gerardo Liljesthrom y Patricio Fidalgo

La “avispa sierra del sauce”, Nematus oligospilus, es un insecto fitófago originario del hemisferio norte, cuyas larvas se alimentan de hojas de diferentes especies de Sauces (Salix spp.). Su presencia fue registrada en varios países del Hemisferio Sur (Argentina, Chile, Sudáfrica y Nueva Zelandia) en los cuales se observaron explosiones demográficas que han afectado la producción maderera. Estudios sobre la dinámica de sus poblaciones en la provincia de Tucumán (Argentina), mostraron que en dos áreas ambientales diferentes, la presencia de enemigos naturales tales como avispas, otros insectos y aves,  desempeñan un rol fundamental en mantener bajas las densidades de la avispa sierra.


http://www.inta.gov.ar/bariloche/info/catalog/insectos_seriemip.htm

INSECTOS QUE SE ALIMENTAN DE LA RAÍZ

INSECTOS QUE SE ALIMENTAN DE LA RAÍZ
Algunos miembros de las familias Scarabaeidae y Scolytidae del orden Coleóptera se alimentan sobre las raíces de árboles. Unas especies se alimentan  de las raíces pequeñas, mientras que otras barrenan en la corteza externa y madera de las raíces grandes. Las larvas de Scarabaeidae son conocidas como gallinas ciegas y pueden hacer un problema serio en los viveros forestales, aunque raramente son plagas en árboles que han alcanzado más de un metro de altura. Una especie de escolìtido deposita sus huevecillos en el cuello de la raíz de árboles jóvenes. Las larvas se alimentan en el floema del tronco y en las raíces y generalmente causan la muerte del árbol. Los adultos de la mayoría de los insectos que se alimentan de la raíz también se alimentan del follaje de árboles, aunque no causan problemas serios.

Phyllophaga rubella (Bates). Coleóptera: Scarabaeidae.
Hospedantes: Pinus ayacahuite, P. patula.
Distribución: Distrito Federal, Estado de México. Hidalgo, Morelos.
Descripción: Los adultos  son de forma oval, alargado que miden en promedio 12.8 mm de longitud; son de color café rojizo, con setas cortas en todo el cuerpo; antenas del tipo lamelada  con 10 artejos, los últimos 3 aplanados y alargados hacia un lado. Larvas del tipo escarabeiforme, que maduras miden 30 mm de longitud y son de color crema sucio; cabeza de color café rojiza, abdomen dilatado y de color oscuro en los últimos dos segmentos. Pupas del tipo exarata, de color café pálido. Huevecillos de forma oval, que miden 2 mm de largo por 1 mm de ancho, de color blanco aperlado.
Ciclo de vida y Hábitos: Presente un ciclo de vida anual. Los adultos emergen desde principios de mayo y se les encuentra hasta mediados de julio, razón por la cual se le conoce como “mayates de mayo”  o “escarabajo de junio”, los cuales son fuertemente atraídos a las fuentes de luz. Los adultos se alimentan del follaje de pino durante algún tiempo; las hembras liberan feromonas para atraer a los machos y realizar la cópula, que puede llevarse a cabo en las ramas de los pinos o en el suelo cerca  de la base del árbol. Los huevecillos son puestos en la tierra cerca de las raíces, a una profundidad entre 10 y 20 cm; se encuentran desde mediados de junio hasta principios de septiembre y tienen un periodo de incubación de 17 días en promedio. Las larvas emergen de los huevecillos y se alimentan de las raíces, pasan  por tres instares durante un periodo de 200 a 290 días; en el último instar puede  alimentarse de  raíces más gruesas e incluso de la raíz principal, degollándola. Se les puede encontrar desde la segunda semana  de agosto hasta la tercera semana de febrero. A estas larvas se les conoce comúnmente como “gallinas ciegas”. Cuando las larvas han completado su desarrollo, preparan una cámara en el suelo a unos 15 a 20 cm de profundidad para pupar; el periodo de pupación es de 30 a 45 días; las pupas se encuentran desde  la segunda semana  de febrero hasta la tercera  de mayo. Los adultos ya formados permanecen en las cámaras hasta que las condiciones externas son favorables para salir y alimentarse del follaje.
Daños: Por la forma  de alimentarse el insecto causa dos tipos  de daño, ya que los adultos consumen follaje y causan defoliación del hospedante, mientras que las larvas se alimentan de las raíces, debilitando las plántulas o arboles jóvenes, lo que en la mayoría de los casos ocasiona la muerte de ellos.
Importancia: Este insecto es un factor importante de mortalidad de plántulas en viveros forestales y de plantas jóvenes en plantaciones de árboles de navidad. En estos lugares se justifica su control.
Manejo: Contra este insecto tradicionalmente se han aplicado insecticidas granulados alrededor de las plantas jóvenes, sin embargo, actualmente hay cepas de hongos entomopatógenos de los géneros Metarrhizium y Bauveria. Estos hongos están disponibles en el mercado y se aplican al suelo en forma similar a los insecticidas granulados, con las ventajas de que no son contaminantes, no son tóxicos al hombre y el inoculo pueden permanecer durante largo tiempo en el suelo, brindando una protección más prolongada  por lo menos durante las etapas críticas de las plantaciones.
En México se  reportan 229 especies de Phyllophaga y sólo P. rubella ha sido encontrada atacando especies forestales; sin embargo, no se descarta que existan otras especies con hospedantes de importancia forestal.

Phuyllophaga rubella A, B Adulto. C. Larva D. Pupa. E. Raìz de pino dañado por larvas. F, G . Àrboles recièn plantados y muertos por las larvas de la gallina ciega.


Dendorctonus rhizophagus Thomas y Bright. Coleòptera: Scolytidae.
Hospedantes: Pinus arizonica, P. ayacahuite var brachyptera, P.chihuahuana, P. cooperi, P. duranguensis, P. emgelmannii, P. jeffreyi, P. herrerai, P. leiophylla, P. lumboltzii, P. michoacana var comuta, P. ponderosa, P. sylvestris.
Distribución: Chihuahua, Durango, Guerrero. Sinaloa, Sonora, Zacatecas.
Descripción: Dentro  de la familia Scolytidae y dentro del género Dendroctonus, D. rhizophagus es una de las especies más grandes que existen. Su longitud promedio es de 7.1 mm, con un rango de 6 a 8.2  mm. Su cuerpo es robusto, de coloración oscura. Con mayor frecuencia se encuentran insectos  con los élitros de color  café rojizo o rojizo, con el pronoto y la cabeza más oscuros, casi negros; en algunos ejemplares el color del cuerpo es uniformemente de color rojizo. Dendroctonus rhizophagus presenta  la base de la clava antenal angular y asimétrica, con el primer segmento más oscuro que los otros tres. Las frentes presentan puntuaciones impresas finas y sin rebordes que le dan una apariencia más o menos lisa. El proceso epistomal es cóncavo en la parte media  y sus márgenes laterales están parcialmente elevados. En los élitros el declive presenta tubérculos poco prominentes. Las características anteriores son diagnosticas para identificar esta especie. El huevo es aperlado, oval, de 1.2 a 1.4  mm de largo  y de 0.6 a 0.8 mm de ancho. La larva es curculioniforme, apoda, con la cabeza  de color rojo o café rojizo, cuerpo cilíndrico y en forma de “C”, de color blanco, con superficie lisa y medianamente suave. En el último segmento abdominal se encuentra una placa anal esclerosada de color rojo intenso, que lleva 6 espinas cortas y fuertes. Las larvas pasan por 5 instares larvales y en su madurez alcanzan hasta 15.9 mm de longitud. La pupa es exarada, de color blanco y mide de 6.4 a 10.2 mm de longitud.
Ciclo de vida y Hábitos: El descortezador del renuevo presenta una generación por año; las fechas en que ocurren los diferentes estados de desarrollo oscilan ligeramente de acuerdo con variaciones en altitud y latitud. En altitudes en donde el insecto prospera mejor (1900-2100 msnm), la emergencia ocurre a partir de la segunda quincena  de junio y concluye a principios de septiembre, con la máxima emergencia en el mes de junio. El ataque a nuevos árboles lo realiza una sola pareja, aunque eventualmente puede haber más de ellas. Los huevecillos son frecuentes entre julio y septiembre y excepcionalmente presentes en octubre, mientras que el estado larval transcurre en agosto a abril del siguiente año. La pupa se encuentra en el mes de mayo, mientras que los preadultos o preimagos se presentan de finales de mayo a finales de agosto. Las hembras llegan a los arboles hospedantes y se ubican en el fuste a una altura de 2 a 3  cm sobre la superficie del suelo y buscan un sitio adecuado en la corteza para realizar una perforación de entrada que las comunique con el floema y el cambium. En un principio el túnel  que realizan es angosto y cilíndrico y permite la salida de resina al exterior del árbol. Por este tiempo, el macho arriba al árbol infestado y penetra  a la galería hecha  por la hembra; una vez que la alcanza, copula con ella y entre ambos ensanchan la galería que se  vuelve algo irregular y se orienta hacia  abajo, aunque algunos pueden dirigirse hacia arriba. La hembra oviposita hasta 60 huevecillos en la parte superior de la galería mencionada, en grupos de 12 a 45  individuos; cada uno los huevos esta sostenido por excrementos parcialmente compactados con resina. Las larvas emergen e inmediatamente se agregan en uno o hasta tres grupos, y en cada  uno de ellos se mantienen juntas e inician su alimentación en el floema de la parte superior de la galería paterna, de manera que forman una cámara común que eventualmente ocupa todo el perímetro del cambium. La dirección de las larvas es ascendente y si los arboles infestados son pequeños pueden llegar hasta cerca de la punta del árbol o avanzar por  algunas ramas; de otra forma, sólo ascienden por el fuste principal hasta que completan su desarrollo larvario. Una vez que las larvas llegan al quinto instar, todo el grupo regresa por donde subió, hasta llegar a la raíz en donde se distribuyen en raíces primarias y secundarias, lo que sucede a mediados o fines del otoño y permite que las larvas dispongan  de un sitio adecuado para evadir las bajas temperaturas del invierno. Las larvas se logran ubicar en raíces que escasamente tienen un diámetro mayor que ellas  (3 a 4 mm), a profundidades que oscilan de 10 a 20 cm. En estos sitios las larvas permanecen quietas, en una aparente diapausa. Al inicio de la primavera, las larvas entran nuevamente en actividad y regresan por las raíces para reagruparse en la raíz principal. En este sitio, o en la parte basal de las raíces primarias, cada larva hace una cámara parcialmente grabada en el xilema y más profundamente en el floema. En estas cámaras las larvas pasan al estado de pupa y después al de adulto teneral o preimago, en el que permanecen mientras el cuerpo se endurece lo  suficiente para que en reposo pueda salir al ambiente. Parece ser que la emergencia de adultos se realiza por unos pocos orificios que se hacen en el cuello de la raíz, justo en la superficie del suelo.
Daños: La galería es espiral que hacen los adultos atacantes circuncida al árbol y le causa la muerte y sólo entonces se puede dar el desarrollo de la progenie. Los árboles infestados por el descortezador oscilan de 0.1 a 3.0 m de altura, aunque en este rango se muestran preferencias por los brinzales de 0.2 a 1.2 m de altura. El daño que hacen los adultos corta el paso de sustancias hacia la raíz, pero no impide el paso de agua y sustancias minerales hacia el follaje, lo que implica que la raíz sobrevive hasta que se agoten sus reservas de sustancias elaboradas y solo entonces muere. De igual forma y hasta este momento, se hacen evidentes en el follaje los síntomas de falta de agua y nutrientes. En el campo, el cambio de color del follaje se inicia a partir de mediados de noviembre, aunque algunos árboles muestran el cambio de color hasta enero. Para el mes de febrero la gran mayoría de los árboles tienen el follaje café rojizo. En los árboles en los que  el insecto falla en su ataque se observan dos situaciones posibles, la primera es que el árbol sobreviva al ataque y que no muestre ningún cambio en la coloración del follaje y que no muestre ningún cambio en la coloración del follaje y la segunda es que por la lesión recibida, el árbol muera después de un lapso de tiempo relativamente largo, caso en el que es frecuente  observar individuos con copas verdes o amarillentas en los meses de febrero a abril, cuando ya no se encuentra población alguna de insectos. Los daños más relevantes causados por el descortezador ocurren el rodales en los que el estrato superior tiene pocos a ningún individuos y existe regeneración abundante, como sucede cuando se aplican métodos silviculturales del tipo de árboles padre o matarrasa. La aplicación de tales métodos puede favorecer la aparición como plaga de D. rhizophagus. Lo anterior tendrá mayor posibilidad de ocurrir en aquellas localidades en donde el insecto està mejor adaptado para sobrevivir, lo cual sucede en altitudes de 1900 a 2100 msnm y existen hospedantes susceptibles, por ejemplo Pinus engelmannii. En plantaciones, los descortezadores han causado severas mortalidades en especies de pinos que no son tan susceptibles cuando están en condiciones naturales, por ejemplo P. duranguensis y P. arizonica.
Importancia: Dendroctonus rhizophagus es un insecto cuya importancia varía según las condiciones de manejo de un bosque natural o de una plantación. En el primer caso el insecto será de mayor importancia en aquellos bosques en que se pretenden obtener masas coetáneas y en donde el método de regeneración empleado permita el nacimiento de grandes poblaciones de árboles pequeños, que eventualmente representan cantidades importantes de alimento y favorecen el desarrollo poblacional del descortezador. En Mesa de Huracán, Chihuahua, de 1977 a 1982, se extrajeron manualmente y con fines de control más de 2 millones de árboles infestados. Lo anterior se realizó en predios que previamente fueron sometidos a cortas de regeneración. Como consecuencia de estos daños se tuvo la pérdida del crecimiento obtenido, la regeneración de una nueva disposición espacial de los árboles que pudo no ser la deseada por el silvicultor y la alteración en la coetaneidad de los árboles, ya que continuamente se abrieron espacios y nacieron nuevos árboles. En rodales con grandes números de individuos jóvenes por hectárea, las infestaciones puede ser  beneficiosas para el silvicultor, ya que constituyen un factor de aclareo natural y llegado el momento de ralear al rodal se tienen menores números de árboles a extraer aunque es factible que los claros generados no sean lo más apropiados para un uso  óptimo del terreno. prácticamente no se conocen infestaciones severas en rodales con una estructura incoetánea y en donde se tienen mezclas de especies, aparentemente la poca disponibilidad de alimento y su ubicación dispersa no permiten la manifestación del insecto como plaga, de tal forma que en este tipos de rodales su importancia económica está muy disminuida. Desde un punto de vista ecológico, parece que el insecto reduce la competencia intraespecìfica de sus hospedantes y de cierta forma elimina a individuos débiles o parcialmente dominados por sus vecinos. En el caso de plantaciones la importancia del descortezador es relevante solo en las que  se ubican en las altitudes de 1900 a 2100 msnm y las infestaciones de importancia son menos frecuentes por abajo y arriba de estas altitudes. Los impactos causados por la muerte de árboles plantados son de mayor cuantía que los observados en los bosques naturales, ya que existen nuevos factores involucrados, como la inversión inicial por planta, la densidad original que en la mayoría de los casos es menor a la cantidad que ocurre naturalmente y que no tolera grandes pérdidas de plantas y por último, un patrón de disposición espacial que tiende a utilizar en forma óptima los recursos de luz, espacio y sustrato-nutrientes. El impacto económico de D. rhizophagus se inicia cuando la densidad residual dejada por el descortezador no es suficiente para utilizar los recursos disponibles en el sitio, lo que se traduce en una reducción del volumen a cosechar en las cortas intermedias o al final del turno.
Manejo: las actividades de supresión que se han realizado contra D. rhizophagus incluyen extracciones manuales de árboles infestados. Esta actividad se realiza una vez que las larvas retornaron de las raíces en donde invernaron y se encuentran en el cuello de la raíz principal. Esto ocurre de mediados de marzo a mediados de mayo. La modificación de la humedad  circundante mata a las larvas o pupas. A partir de la segunda quincena de mayo, una vez que los preimagos se han formado, es difícil que con solo extraer el árbol infestado logre su muerte, de tal forma que necesariamente debe complementar el tratamiento. Lo anterior se logra mediante la incineración de los fustes extraídos  o por la aplicación sobre ellos  de insecticidas previamente disueltos en un aceite mineral. Una modificación a este método puede ser el corte de arboles infestados y la aplicación de un insecticida sobre el tocón residual; el producto debe ser medianamente persistente, tener capacidad de penetración y poseer propiedades fumigantes. Los árboles infestados deben cortar lo más posible a ras del suelo. Otra actividad de supresión directa contra las larvas de D. rhizophagus  consiste en el derribe de arbolitos  que contienen la población  de larvas en el interior de su fuste, por arriba del sitio de ataque de adultos  de ataque de los adultos, con el fin de anular las posibilidades de que las larvas, logren llegar a sitios de invernación después de desarrollarse y también se trata de exponerlas a condiciones ambientales intolerables para ellas, de manera que sea imposible su supervivencia. El corte de árboles   infestados se debe realizar entre finales de septiembre y principios de noviembre, período en el que el follaje de los árboles aún está verde y la única indicación de la infestación es le grumo de resina en la base del árbol. Una desventaja es que el criterio de corte se basa sólo en la presencia del mencionado grumo, lo cual hace difícil el reconocimiento de árboles infestados y lleva el riesgo de cortar árboles que podrían resistir el ataque.

Demdroctonus rhizophagus. A. Ataque reciente en un àrbol vivo con acumulaciòn de resina en la base. B. Orificio de entrada de adultos en el cuello de la raìz. C. Huevos. D. Izquierda, adulto de D.  valens; derecha, adulto  de D. rhizophagus; se muestra la diferencia en la coloraciòn de las antenas. E. Arbolito con infestaciòn actual. F. Galerìas de la raìz. G. Larvas. H. Pupas.



Hylastes spp. Coleòptera. Scolytidae
Hospedantes: Pinus spp.
Distribución: Baja California, Chiapas, Chihuahua, Durango, Estado de México, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Puebla, Tlaxcala.
Descripción: Adulto de 2 a 5 mm de longitud, de cuerpo magro, de 2.6 a 3.2 veces tan largo como ancho. Con el tercer segmento tarsal delgado y emarginado. El pronoto no está constreñido fuertemente en su parte anterior, como lo está en Hylugrops. Las puntuaciones son uniformes en tamaño, ya sean grandes o pequeñas. El funículo antenal es de 7 segmentos con la clava cónica. El declive elitral es convexo y pronunciado. En los élitros puede haber escamas. La larva es curculioniforme, blanquecina, típica de la familia.
Ciclo de Vida y Hábitos: De una a varias generaciones por año dependiendo de la altitud en donde se encuentre. Los insectos infestan la parte baja de los fustes o la raíz de árboles moribundos o recién muertos. Muchos de ellos infestan la raíz de los tocones. Entran a la corteza por el cuello de la raíz o algunos centímetros abajo de la superficie del suelo. Sus galerías son rectas con nichos de oviposición en ambos lados. Las larvas hacen galerías individuales en el floema. Pupan en la corteza externa.
Daños: Los insectos infestan árboles verdes que han sido debilitados por incendios o por otro tipo de siniestros. También pueden ser atacados los árboles sobremaduros infectados por hongos de raíz. Es común encontrarlos en árboles infestados por descortezadores de género Dendroctonus. Los túneles practicados por ellos se observan manchados por hongos, cuyo papel se desconoce.
Importancia: Ninguna especie tiene importancia económica, aunque existen pocos estudios sobre ellos.
Manejo: No se realiza ninguna actividad de control.

Hylastes spp. A. Galerìa de oviposiciòn. B. Galerìa materna con minas larvales. C. Comparaciòn entre Hylastes (izquierda) e Hylurgops (derecha). D,E. Adulto de Hylastes